CIUDAD DE MÉXICO.
Francisco Labastida advierte que la dirigencia nacional del PRI está obligada a dialogar con el grupo de 89 priistas que buscan terminar con el dedazo en el partido, porque “no hay nada peor para un problema que no querer verlo” y es incorrecto que el líder nacional de la CNOP, Arturo Zamora, los catalogue como “políticos de café”, porque “no son políticos de café; una de ellas fue secretaria general del partido (Ivonne Ortega) y eso no es cosa menor”.
En entrevista con Excélsior, el excandidato presidencial coincide en que el PRI tiene un reto muy fuerte, porque es verdad que ha perdido poco más de cuatro millones de votos, por el alejamiento real que ha tenido con las bases del partido.
Explica que el partido debe recordar su experiencia y entender que algo está mal en la forma de hacer las cosas; “antes ganábamos con amplia mayoría en el Estado de México y en Coahuila; haber ganado ahora con una diferencia de tres puntos es un mensaje que debemos entender”, dice.
Francisco Labastida, quien es uno de los políticos que más votos ha ganado para llegar al Senado, porque es una autoridad política en su estado natal, Sinaloa, explica que desde hace varios días dentro del PRI se sabía de la existencia del grupo que promueve el cambio en el partido y “era lógico que en un momento tuviera que salir a la luz”.
Considera que “el reto es fuerte, sin lugar a dudas. Si en las últimas votaciones las ganamos con menos de tres puntos de diferencia, obviamente estamos en una condición diferente. En el Estado de México habíamos ganado siempre con márgenes muy amplios y en Coahuila también. Entonces, estamos en una condición muy diferente. No hay nada peor para un problema, que el no querer verlo”.
Desde el pasado fin de semana se hizo público que un grupo de 89 liderazgos priistas proponen 12 cambios a los Estatutos y Declaración de Principios del PRI, a fin de terminar con el dedazo, al abrir la decisión de los candidatos a puestos de elección popular en 2018 a las bases, castigar y no tolerar la corrupción, así como retomar el origen del partido, alejarlo de los tecnócratas y acercarlo a la población, pues de lo contrario, irá a la “decadencia”.
Interrogado sobre esta expresión de priistas, Francisco Labastida consideró que “hay que partir de las bases que un partido tiene opiniones diversas. Eso caracteriza a un partido. El tener opiniones que no tienen que ser coincidentes en todo y lo digo porque, precisamente, un partido debe caracterizarse por el debate, por el diálogo, por el convencimiento.
En política se convence, no se manda. Entonces, la postura de estos miembros del partido, entre quienes está una exsecretaria del partido, Ivonne Ortega, yo creo que primero debe de escucharse, dialogarse con ellos, atender sus puntos de vista y ver a qué acuerdos se llegan. Esa es la vía por la cual habría que proceder.
Leí también un comentario diciendo que son ‘políticos de café’. Perdón, pero no son ‘políticos de café’. (Ivonne Ortega) fue la secretaria General del partido y eso no es cosa menor, pero hay que respetar los diferentes puntos de vista”, destaca.
— Ellos tienen un diagnóstico, a raíz de los resultados electorales de los últimos años…
— Lo que dicen ellos es que se han perdido cuatro millones y fracción de votos en los estados donde ha habido elecciones últimamente y sí es más que lógico. Es correcto. El PRI ha perdido votos respecto a lo que ha tenido antes y eso implica un replanteamiento de la estrategia de qué hacer.
— ¿Coincide que si el PRI no se democratiza internamente, camina a su decadencia?
— ¿A qué le llamamos democracia? Hay diferentes tipos de ejercicio de democracia. Yo participé en un ejercicio democrático que se fue a un extremo, se establecieron 68 mil casillas, hubo 10 millones de votos, y además se sacó una campaña del nuevo PRI, que estaba llena de spots, la radio, la televisión y los periódicos. Eso es sumamente oneroso, sumamente caro y lleva al partido a estar quebrado, que es lo que nos ocurrió.
Entonces tiene que medirse muy bien la forma con la cual se busca la democracia. A nosotros, lo que nos resultó más caro en el año 2000 fue la campaña del Nuevo PRI.
Depende lo que signifique la consulta a las bases. Puede haber consulta a las dirigencias estatales, puede ser por votación, puede ser por convención de delegados; el chiste es encontrar una fórmula que no le haga daño al partido, sino que lo fortalezca y eso significa que se tiene que acordar y negociar con las partes la manera con la cual se desarrolle”, plantea. Información Excelsior.com.mx